Objetivos

La Comisión tiene un objetivo central y primario aunque quizás sea el último que se logre y nunca se termine, trabajar a fin de que la Iglesia de Buenos Aires incluya a las personas con discapacidad en su vida ordinaria, en las actividades que estas personas decidan incluirse. Es primordial que se genere en cada uno una valoración positiva de las mismas y se lleven adelante todos los cambios necesarios que permitan su activa participación. Para esto es importante la opinión y la participación de las mismas personas con discapacidad.

El Papa Francisco en referencia a lo antedicho expresa lo siguiente en dos encuentros referidos a esta temática organizados en 2017:

 

  • “En la Iglesia, gracias a Dios, se cuenta con una difundida atención a la discapacidad en sus formas física, mental y sensorial, y una actitud de general acogida. Sin embargo, a nuestras comunidades aún les cuesta practicar una verdadera inclusión, una participación plena que al final llegue a ser ordinaria, normal. Y esto requiere no sólo técnicas y programas específicos, sino ante todo reconocimiento y acogida de los rostros, tenaz y paciente certeza que cada persona es única e irrepetible, y cada rostro que se excluye es un empobrecimiento de la comunidad.”

  • "Se trata de hacer crecer una mentalidad y un estilo que resguarde de prejuicios, exclusiones y marginaciones, favoreciendo una efectiva fraternidad en el respeto de la diversidad apreciada como valor.”

Este objetivo no va contra aquellas actividades destinadas a estas personas de manera especial, porque responden a su necesidad o a su querer, pero no pueden ser la única propuesta. Las comunidades cristianas tienen la impronta de Jesús que no hacía distinción de personas, que compartía la mesa con los rechazados, que era amigo de borrachos y pecadores, que tocaba a los intocables, que envió a anunciar su mensaje a hombre que en su mayoría no sabían leer ni escribir, que eligió a los que el mundo tenía por vil, despreciable, inútil, sin valor, débil, etc. Ella debe conformarse con los hombres reales que experimentan las luchas interiores, las dificultades para desarrollarse e incluirse en la vida, que su propio ser experimenta limitaciones y/o deficiencias.

Buscando justamente que la Comisión sea un medio de promoción de la inclusión en la Iglesia de las personas con discapacidad, el Cardenal Antonio Quarracino, Arzobispo de Buenos Aires, estableció a la Comisión los siguientes objetivos: animar, promover y coordinar las tareas que se realicen en la Arquidiócesis hacia dichas personas.