Sínodo Arquidiocesano 2017-2021
Asamblea Sinodal

Representantes Titulares: María Cecilia Díaz (Catequista y Psicopedagoga) - Myriam Villalba (Catequistas, Intérprete en Lengua de Señas Argentina y Maestra Inicial)

Representante Suplente: Javier Latorre (Persona Sorda y Catequista) acompañado por Mirta Krahuleck (Catequista, Profesora Educación Especial e Intérprete Lengua de Señas Argentina)

Los representantes pueden llevar propuestas a los grupos de trabajo o hacer llegar escritos haciendo referencia a puntos de los diferentes capítulos del Documento de Trabajo del Sínodo.

Texto del Documento de Trabajo de la Asamblea Sinodal

Aportes para el Capítulo 1

El punto 2 del Capítulo 1 hace volver la mirada sobre la población de la Ciudad de Buenos Aires. Desde esta Comisión proponemos agregar en el número 35 lo siguiente:

“Las personas con discapacidad, o que han estado presas, o que se drogan, o inmigrantes, etc., experimentan restricciones para ser partícipes de la construcción de la sociedad fruto de los prejuicios y de estructuras no accesibles a todos.”

Creemos que es importante agregar el concepto “restricción para la participación” porque resalta que es la sociedad la que restringe o dificulta la participación de personas en diversas situaciones y no es solamente un problema del individuo.

En el número 36 proponemos agregar la siguiente referencia sobre las personas con discapacidad en la realidad de la Ciudad de Buenos Aires dado que en la historia de esta Ciudad y de la Iglesia en particular no se las ha tenido en cuenta y su deseo de ser partícipes activos viene creciendo:

“Un 10% de la población de la Ciudad de Buenos Aires son personas con discapacidad que experimentan silenciosamente su exclusión de los bienes que le permitirían desarrollarse integralmente y participar activamente en los ambientes que ellas desean, si bien en los últimos tiempos se han hecho presentes a través de diversas manifestaciones públicas y su presencia ha crecido aunque es mucho lo que falta para que se dé su plena inclusión tanto a nivel de la sociedad como a nivel eclesial.”

Aportes para el Capítulo 2

 

72. Agregar en este párrafo: Entre quienes buscan su desarrollo y una participación activa están las personas con discapacidad, que quieren ser respetadas en su dignidad y derechos y encontrar oportunidades que les permitan ser uno más entre todos.

 

75. Proponemos reformular el siguiente texto: “Si bien hay mejoras urbanas y cambios culturales, muchos discapacitados siguen encontrando trabas edilicias, sociales y, muchas veces, eclesiales.”, de la siguiente manera: “Si bien hay mejoras urbanas y cambios culturales, las personas con discapacidad siguen encontrando restricciones edilicias, comunicacionales y actitudinales tanto en la sociedad como en las comunidades eclesiales.” Consideramos que es importante tener en cuenta lo siguiente: cuando se hace referencia a las personas con discapacidad, no referirse a ellas como “discapacitados”, sino como “personas con discapacidad”. Así como las personas con sordera deciden ser llamadas “Personas Sordas”. Esta manera de referirse pone en primer lugar al sujeto que es más que la deficiencia que tenga.

 

79. También poner el compromiso “con las personas con discapacidad”.

 

Consideración: Entre los redactores podrán pensar que ya están incluidas entre los enfermos o los que sufren, pero no es así. No toda persona con discapacidad tienen una enfermedad, aquella es una cuestión referida a una deficiencia funcional, que no implica enfermedad necesariamente. Suelen estar entre los excluidos dado que no se los suele valorar y no se le ofrecen oportunidades para su desarrollo integral.

 

En los puntos 80 y 83 se hace referencia a la fragilidad; no decimos que no se pueda hablar de “fragilidad”, pero consideramos que debería referirse a todos los seres humanos y no solamente de algunos (enfermos, ancianos, personas con discapacidad, niños, etc.)

 

90. “O”: “pastoral de discapacidad” / Proponemos que se diga “Pastoral para personas con discapacidad” “Que toda la acción pastoral en sus diversas expresiones tenga en cuenta a las personas con discapacidad y sus familiares. Es importante que sean valorarlas como “otros” o “iguales” que pueden integrarse a participar donde deseen.

Aportes para el Capitulo 3

 

“Caminamos juntos en el anuncio testimonial del Evangelio” del Documento de trabajo para la I Asamblea Sinodal; desde la Comisión para las personas con discapacidad hacemos estos aportes:

117. Renovar toda la pastoral con una fuerte impronta en el primer anuncio que posibilite la transmisión de la fe a las nuevas generaciones.

Dado que aún están presentes prejuicios y desconocimiento en las comunidades cristianas sobre las posibilidades de las personas con discapacidad para recibir el anuncio y ser agentes del mismo; proponemos que su participación sea tenida en cuenta en toda propuesta de evangelización.

 

120. Discernir nuevos lenguajes con el fin de impulsar acciones evangelizadoras integrales con estilos que se adapten a los nuevos tiempos

Que toda acción evangelizadora se tenga en cuenta la diversidad comunicacional de las personas con discapacidad (subtitulado, audiodescripción, uso de intérpretes en lengua de señas, lenguaje Braille, lectura fácil etc.)

Aportes para el Capítulo 4

 

En el punto 129 se dice “Se necesita buscar formas más festivas, acogedoras, comprensibles y cercanas de celebraciones”.

Es importante que desarrollemos para hablar de esto una mirada que tenga en cuenta a todas las personas, porque lo que es acogedor para uno no necesariamente lo es para otro.

Una celebración será acogedora para las personas con discapacidad motora que usan sillas de ruedas o algún tipo de apoyo para trasladarse si pueden ingresar al templo y movilizarse en el mismo sin dificultad.

Propuesta 1: Para que esto sea posible, proponemos que se haga una evaluación sobre la accesibilidad de nuestros templos y edificios que permita visualizar si toda persona con discapacidad puede ingresar, hacer uso de todos los ambientes y elementos que todos usan y trasladarse de manera autónoma, sin necesidad de ser asistida salvo que lo solicite.

Una celebración será acogedora y comprensible para las personas con discapacidad auditiva o sordas si pueden recibir lo que se comunica oralmente.

Propuesta 2: Es necesario que nuestras comunidades conozcan si concurren personas sordas a las celebraciones y preguntarles qué apoyo necesitan para poder participar en igualdad de oportunidades que los demás (intérprete en lengua de señas argentina, subtitulado si se cuenta con pantallas en el templo, colocación de aros magnéticos para personas que usan audífonos).

Una celebración será acogedora si se puede leer lo que se entrega con ese fin. Difícilmente las personas que tienen dificultad para ver podrán hacerlo si está escrito con letra pequeña, tengamos en cuenta que la mayoría de las personas que asisten son mayores y con problemas en su vista.

Propuesta 3: Es importante que tengamos en cuenta si a nuestras celebraciones concurren personas con discapacidad visual, y si es así, preguntarles qué necesitan para su participación en la celebración.

Una celebración será acogedora si el lenguaje usado, en particular en las prédicas, es comprensible. Muchas personas que asisten a nuestras celebraciones presentan dificultad de atención, o de seguimiento de un mensaje complejo o con categorías lejanas a la vida corriente. Proponemos que se use un lenguaje simple o fácil.

Propuesta 4: Proponemos que los carteles, avisos o mensajes estén realizados en lectura fácil o sea redactados en un lenguaje resumido y sencillo.

Propuesta 5: Todas las actividades que se organicen, los medios digitales y de comunicación que se usen, deben cumplir con las exigencias de la accesibilidad comunicacional y cognitiva.

Aportes para el Capítulo 5

Conclusiones Finales Votadas